Sorgo de alepo

Nombre científico: Sorghum halepense (L.) Pers.

Nombre vulgar: Sorgo de alepo, pasto ruso

Familia: Poáceas

Origen y distribución geográfica

Es una especieoriginaria del Mediterráneo, sur de Europa y norte de África. Esta ampliamente distribuida en ambientes templados de todo el mundo, en un rango de latitudes desde los 55o N hasta 45o S. En Argentina se introdujo  como forrajera y por su carácter invasor fue declarada Plaga Nacional de la Agricultura en 1930. Su distribución  abarca desde el valle del Río Colorado, los sistemas de cultivos intensivos y extensivos en la región pampeana hasta  el NOA y el NEA.


 Identificación y descripción

Ciclo y fenología: es una especieperenne. Vegeta en primavera, florece y fructifica en verano y comienzo de otoño. Su ciclo coincide con los barbechos previos a cultivos  extensivos y con cultivos primavero-estivales como soja, maíz o girasol. Existen una variedad de biotipos, de diferente origen,  con atributos morfológicos y ecofisiológicos variables.

 

Tamaño y hábito de crecimiento: planta herbácea, erguida de hasta 2 m de altura, subglabra, con rizomas de crecimiento horizontal, de longitud variable.

 

Hojas: lineales, generalmente glabras, planas, alternas, de 20 a 40 cm de largo, 1,2 a 3,8 cm de ancho,  con lígula membranosa y sin aurículas, la nervadura central de color blanquecino. Prefoliación convolutada.

 

Tallos: de hasta 2 centímetros de diámetro, glabros o finamente pubescentes en los nudos.

 

Rizomas: son vigorosos y resistentes, con una yema en cada nudocubierta por una catáfila oscura que se prolonga hacia el entrenudo. Anatómicamente los rizomas están constituidos por una gran cantidad de parénquima y ampliamente vascularizados. Los entrenudos presentan  longitud muy variable, son  de color blanquecino y a la madurez de color violeta oscuro. Cuando en el  meristema internodal, aparece un color purpura es el síntoma  de la actividad de un herbicida graminicida sistémico, luego de algunos días de su aplicación.Los rizomas constituyen, en promedio, el 30 % de la biomasa total que acumula una planta durante todo su ciclo.

 

Corona: es la parte del tallo ubicada inmediatamente por debajo de la superficie del suelo, de la cual se originan los nuevos brotes y rizomas. Es una porción dilatada con entrenudos muy próximos de los que se originan raíces y rizomas terciarios. De la porción distal se originan macollos, llamados rebrotes de la corona, frecuentes cuando hay fallas en el control.

 

Inflorescencias y flores: dispuestas en panojas laxas piramidales, de 15 a 60 cm de largo, coloración variable desde amarilla pálida a rojiza. Las espiguillas, caedizas a la madurez, se encuentran de a pares, una sésil, hermafrodita brevemente aristada y la otra masculina o neutra, pedicelada.

 

Frutos y semillas: cariopses de forma oval, color café rojizo o púrpura brillante, con líneas finas sobre su superficie, de 3mm de largo. Sus semillas son dispersadas por el agua de riego, viento, aves y maquinarias agrícolas; además resisten el paso  por el tracto digestivo del ganado, sin perder viabilidad.

 

Forma de propagación: por semillas y rizomas. Las semillas recién dispersadas exhiben elevada viabilidad (superior al 85 %) y un alto grado de dormición. Las semillas poseen requerimientos de temperaturas alternadas para germinar y le proveen  a la maleza un valor adaptativo porque le permite detectar canopeos densos y diferencias de profundidad. Además existen fracciones de la población de semillas con diferentes grados de dormición lo cual origina pulsos de emergencia en diferentes momentos.  A los 35-40 días del inicio de su emergencia las plántulas inician la formación de rizomas, que exhiben un comportamiento similar al de los rizomas terciarios (originados de plantas provenientes de rizomas).

El umbral de brotación de las yemas axilares y terminales de los rizomas primarios (terciarios del año anterior)  es de  6,1 ºC a partir de allí, se generan rizomas secundarios, más finos y ascendentes. En el extremo distal de éstos, se produce un ensanchamiento que pasa a formar parte de la corona y de ésta última, a partir de yemas axilares, se originan macollos y un nuevo sistema de rizomas denominados terciarios que, en la siguiente primavera, serán los primarios. Las yemas que no brotan en la estación favorable presentan  un decaimiento rápido (pocos meses), mientras que las semillas poseen una longevidad de varios años.

La biomasa de rizomas exhibe a lo largo  del año una función de tipo sinusoidal, la cual muestra valores máximos hacia el fin del verano e inicios del otoño y valores mínimos hacia el fin del invierno e inicios de la primavera. El umbral de mínima biomasa de rizomas es de gran importancia porque da la posibilidad de aplicar en ese momento las tácticas de control y lograr su máxima eficacia.

  

Observaciones: Es una planta C4, debiendo en gran parte su agresividad a esta cualidad. Se han detectado numerosos biotipos resistentes a glifosato desde el NOA hasta el norte de la provincia de Buenos Aires. Control Químico

El  sorgo de Alepo es una maleza gramínea sumamente agresiva, el principal escollo que presenta para un control químico eficaz y económico, es la presencia de rizomas, cuya biomasa y extensión adquiere una magnitud altamente significativa, en especial en condiciones de ausencia de labranza.

Durante la década de 1970 el sorgo de Alepo había adquirido una importancia sustancial como maleza obligando, en numerosos casos, al abandono de los predios más afectados; esta situación comenzó a revertirse  con la introducción y adopción de algunos herbicidas selectivos y no selectivos.

Una opción química de amplia aceptación era el glifosato; durante muchos años, intensamente empleado para el control del sorgo de Alepo por su gran versatilidad en cuanto a tamaño de la maleza y dosis de uso, esta intensidad de empleo trajo como consecuencia la selección de biotipos resistentes que hoy afectan a un área  muy extensa de Argentina. Entre los herbicidas alternativos para el control de esta maleza podemos citar a los graminicidas selectivos para cultivos de latifoliadas y postemergentes, tanto los pertenecientes al grupo de los ariloxifenoxipropionatos o fops (haloxifop, quizalofop, propaquizafop, fluazifop,  etc.) como al de las cicloexanodionas o dims (cletodim, butroxidim, setoxidim, etc.). El buen desempeño de estos herbicidas es dependiente del tamaño de la maleza que debe ser pequeño, de la ausencia de estrés hídrico, del ambiente adecuado en el momento de la aplicación así como la correcta dosificación, tecnología de aplicación y el empleo del coadyuvante adecuado que, en general, consiste en aceites agrícolas minerales o vegetales metilados (en ese sentido es imprescindible respetar las instrucciones del marbete). Si bien se trata de herbicidas sistémicos, su relativamente lenta movilidad así como la posibilidad de metabolización durante el transcurso de la misma, puede afectar negativamente su eficacia frente a sistemas rizomatosos demasiado extensos como los que suelen presentarse luego de varios años sin labranza. Estos herbicidas son exclusivamente graminicidas y deben emplearse con  prudencia debido a la posibilidad de evolución de resistencia.  

Otra alternativa química frente a biotipos resistentes a glifosato, la constituyen algunos herbicidas inhibidores de ALS:  imidazolinonas como el imazetapir, imazapir e imazapic o sulfonilureas como nicosulfuron, foramsulfurón, iodosulfurón, oxasulfurón, actuan como postemergentes y además aportan residualidad para impedir emergencias a partir de semillas; en éste sentido también las cloracetamidas (p.e. acetoclor,  metolaclor o dimetenamida), las dinitroanilinas (p.e. trifluralina o pendimetalina)  y algunos inhibidores de pigmentos (p.e. clomazone, isoxaflutole, flurocloridona) pueden tener un desempeño satisfactorio. Herbicidas de contacto como MSMA,  paraquat o glufosinato de amonio, pueden realizar un control temprano de plantas provenientes de semillas. Tratamientos no selectivos con mochila y extracciones manual-mecánicas pueden tener impactos significativos en las primeras etapas de invasión de los lotes.

En todos los casos, la ejecución de medidas preventivas debe priorizarse, a través de la realización del monitoreo prolijo y exhaustivo,  evitando el ingreso de la maleza a los lotes donde aún no se la encuentra, eliminando como sea las emergencias sospechosas así como evitando la generación de nuevas semillas o rizomas.